Sabores equilibrados y bien definidos, que oscilan entre los suaves y los fuertes, son perfectos para cualquier tipo de paladar.
Se tratan de quesos versátiles, pues así como sirven para elaborar una deliciosa picada, también son muy buenos para preparar comidas rápidas. El queso holandés, en su versión clásica y navideña, y el queso sabana, los tres dueños de sabores uniformes y consistencias firmes pero elásticas, son igualmente perfectos para comérselos solos, tal cual vienen.
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